LA NOTA CHAPINA: El silencio del Gobierno es otra manera de no rendir cuentas

  • Por Jessica Gramajo y Roberto Caubilla
En 2015, los periodistas se unieron luego de la muerte de dos corresponsales en Suchitepéquez. (Foto: archivo/Soy502)

En 2015, los periodistas se unieron luego de la muerte de dos corresponsales en Suchitepéquez. (Foto: archivo/Soy502)

El partido de Gobierno ha evadido a los medios de comunicación. Desde que asumió el Frente de Convergencia Nacional (FCN), el acceso a la prensa fue un tanto limitado, pero la crisis política de septiembre marcó un punto de inflexión en la relación.

Llegó al extremo: hizo caso omiso de las recomendaciones de la Procuraduría de Derechos Humanos (PDH) de no limitar la libertad de prensa.

Una de las estrategias fue alejar de los reflectores al presidente Jimmy Morales, saliendo al interior junto con el ministro de Comunicaciones, Aldo García, a inaugurar inicios de los trabajos de tramos carreteros.

Aunque el mandatario ha ofrecido declaraciones a los medios locales, apenas le cuestionan sobre la coyuntura, y cuando lo hacen, suspende la rueda de prensa. En los chats de Whatsapp oficiales la comunicación se volvió menos fluida.

Oscuridad contagiosa

En el caso de la Vicepresidencia, la situación en los últimos meses fue similar.

En alguna ocasión, Jafeth Cabrera justificó que se había separado de los medios porque estaban malinterpretando sus palabras.

Asimismo, se dejó de convocar a los gabinetes en los que participa, los cuales se efectuaban en el Palacio Nacional y ahora los realizan en el Salón Oro de Casa Presidencial con nulo acceso a la prensa.

Manfredo Marroquín, de Acción Ciudadana, consideró que la política del Gobierno solo puede interpretarse como una evasión de la realidad. “No rendir cuentas de los actos públicos es un grave retroceso en términos de transparencia y gobierno abierto“, resaltó.

Caso omiso

Ante esta situación, varios medios solicitaron apoyo del titular de la PDH, Jordán Rodas, quien recomendó al Presidente a través de su procuradora adjunta II, Claudia Maselli, quien girara instrucciones para “garantizar en todo momento la libertad de expresión y el libre acceso a las fuentes”.

Sus sugerencias cayeron en saco roto. El secretario de Comunicación Social de la Presidencia, Alfredo Brito, no ha respondido a los medios sobre la resolución de la PDH. En general, las fuentes de información se cierran cada vez más.

Mientras, el portavoz presidencial Heinz Hiemann agradeció “la exhortativa” y recordó que las resoluciones de la PDH no son vinculantes.

El vocero presidencial Heinz Heimann agradeció “la exhortativa” del @PDHgt sobre el libre acceso a la información pública, pero recordó que no es vinculante | @soy_502

Rodas calificó de soberbia la actitud del Ejecutivoacerca de su resolución. “Todos somos seres humanos y cometemos errores. Tienen que reconocer que están fallando, negarse es querer tapar el sol con un dedo”, indicó.

El procurador indicó que no descarta presentar denuncias ante la Organización de los Estados Americanos y ante la Organización de las Naciones Unidas si continúa la violación al libre acceso a la información.

Silencio

En el Congreso la situación no es diferente. Los diputados del partido de Gobierno no hablan con la prensa, hasta voltean su rostro ante preguntas incómodas.

La bancada oficial ha llegado al extremo de tener “asesores” que se mezclan entre los periodistas para luego fotografiarlos o grabar sus conversaciones.

Utiliza cuentas falsas y hasta personales de trabajadores del FCN para desacreditar en las redes sociales a periodistas y medios de comunicación.

Prensa, el elemento incómodo

Carmen Aída Ibarra, del Movimiento Pro Justicia, indicó: “Se ha visto que hay un comportamiento estatal generalizado que se siente incómodo con el escrutinio de la opinión pública. La prensa les irrita porque cuestiona y saca a luz la lucha contra la impunidad y la corrupción”.

Hay periodistas que están siendo encarcelados, porque se está criminalizando su labor. Hay que evitar llegar a niveles extremos de asesinatos, como ya ocurre en México
Carmen Aída Ibarra, Movimiento Pro Justicia.

Para la activista, el problema es que generalmente al coartar la libertad de expresión “se comienza con vigilancia”, como ocurre en el Congreso, y se “termina con ataques contra la vida”, por lo que pidió al ministro de Gobernación, Francisco Rivas, prestar atención a los reportes.

Por su parte, Ileana Alamilla, vicepresidenta de la Asociación de Periodistas de Guatemala, aseguró: “No extraña que se coarte la libertad de prensa, pues el Gobierno de Morales ha mantenido un doble discurso”.

La periodista exhortó a las autoridades de Gobierno a cumplir con la Constitución. “La resolución de la PDH no es vinculante, pero sí de conciencia”, resaltó.

El 3 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Libertad de Prensa.

SOY 502