LA NOTA CIENTÍFICA: Médicos extraen el útero de una embarazada para operar al feto

El feto de 24 semanas y dos días de menos de 900 gramos de peso se sometió a una cirugía, presentaba una forma severa de espina bífida con la cual no se desarrollan bien la columna vertebral ni la médula espinal. Por lo general los niños que nacen con espina bífida no pueden caminar, además se le amontona grandes cantidades de líquido en el cerebro, no pueden  controlar la vejiga y llegan a sufrir de más complicaciones.

Lexie Royer y su esposo Josh se alegraron mucho al enterarse que serían padres, sin embargo, la alegría duró poco ya que a las 13 semanas de gestación se enteraron de que su hijo sufría de espina bífida. El pronóstico para su hijo no era nada bueno, más aún luego de que los diversos exámenes que le realizaron a Lexie arrojaran que el defecto era grande y severo. “Parecía que hablábamos de daño cerebral, tubos de alimentación, tubos de respiración, silla de ruedas, solo una mala calidad de vida”, explicó la mujer a The New York Times.

Los médicos les ofrecieron el aborto como la mejor opción, pero los jóvenes padres se negaron ya que estuvieron deseando tener un hijo por mucho tiempo. Ambos decidieron buscar por su cuenta alguna solución, fue así que encontraron un grupo en Facebook de padres de niños con espina bífida, quienes hablaban de un procedimiento experimental llamado cirugía fetoscópica.

¡Increíble! Médicos extraen el útero de una embarazada para operar al feto

Este tipo de operaciones es tratada en el Hospital de Niños de Texas por los doctores Michael A. Belfort, jefe de Ginecología y Obstetricia, y William Whitehead, neurocirujano pediátrico, quienes consideraron que el hijo de Lexi y Josh era un candidato idóneo para ella.

El 27 de septiembre, cuando la mujer tenía 24 semanas y dos días de gestación se llevó a cabo la cirugía. El procedimiento se realizó en una sala calefaccionada, con una temperatura ideal para el feto, pero un poco elevada para los médicos y enfermeras que participaron en esta delicada operación. Lexi fue puesta bajo anestesia general. Los cirujanos hicieron una incisión en la parte baja del abdomen de la madre, sacando con suavidad el útero e hicieron dos diminutas incisiones de cuatro milímetros. En una, introdujeron un fetoscopio, telescopio pequeño con cámara, luz y herramienta para sujetar. La segunda incisión era para otros instrumentos miniatura.

El líquido amniótico fue drenado e inyectaron dióxido de carbono dentro del útero, para mantenerlo expandido y así poder maniobrar dentro de él. El feto también fue anestesiado y luego, guiados por imágenes de video, comenzaron a operarlo. La intervención se extendió por unas tres horas y cuando terminó, los médicos reemplazaron el líquido amniótico con una solución salina.

Aunque Lexie tuvo una recuperación bastante dolorosa, está convencida de que el procedimiento valió la pena. Su fecha probable de parto es el 14 de enero de 2018.

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