LA NOTA ESPECIAL: Aura Lolita Chávez, indígena guatemalteca candidata al Premio Sajarov

El historial de Chávez, una exprofesora de 45 años, incluye varios atentados por su labor al frente del Consejo de Pueblos K’iche’s por la Defensa de la Vida, Madre Naturaleza, Tierra y Territorio (CPK).

 
Foto: Jose Rodríguez / Center for Legal Action on Human Rights (CALDH) / AFPPor: Henry Morales Arana / AFP
“Yo mamé la rebeldía, la revolución y la resignificación de mi ser, con leche materna”, afirma la líder indígena guatemalteca Aura Lolita Chávez, quien dice que debe a su madre la inspiración que la tiene ahora a las puertas de ganar el prestigioso Premio Sajarov del Parlamento Europeo.

El ejemplo materno de organización comunitaria para enfrentar la represión militar durante la guerra civil en Guatemala (1960-1996), llevó a Aura Lolita Chávez Ixcaquic a dedicar su vida a la defensa de los territorios indígenas desde su natal departamento de Quiché, en el altiplano occidental, en un camino convulso donde ha visto de cerca a la muerte.

El historial de Chávez, una exprofesora de 45 años, incluye varios atentados por su labor al frente del Consejo de Pueblos K’iche’s por la Defensa de la Vida, Madre Naturaleza, Tierra y Territorio (CPK), fundado en 2007 para enfrentar los efectos del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dictó en 2005 medidas cautelares para protegerla, pero han sido incumplidas por el Estado guatemalteco, según la activista.

En junio pasado, la dirigente salió de Guatemala a España luego de que personas armadas dispararan contra un grupo del CPK que intentaba impedir la extracción ilegal de madera en Quiché.

Desde el exilio, la activista indígena dijo a la AFP que ella y el movimiento que lidera son hostigados por hidroeléctricas, empresas de monocultivos y madereras, además de mantener conflictos provocados por militares y paramilitares en la región occidental.

El 10 de octubre, el Parlamento Europeo incluyó a Aura Lolita entre los tres finalistas del Premio Sajarov de los derechos humanos 2017, junto a la oposición democrática en Venezuela y el periodista Dawit Isaak, encarcelado en Eritrea.

– “Una mujer con mucha energía” –

Chávez está casada y es madre de dos hijos. Su salida obligada del país significa un “desarraigo de su comunidad”, destacó la Procuraduría de los Derechos Humanos de Guatemala (PDH) en un informe que envío a la CIDH.

“Al salir de forma involuntaria de su territorio, se afectó a la beneficiaria (Chávez) y a su familia; sobre todo al considerar que para una mujer maya es vital permanecer en su lugar de origen”, precisó el informe que la PDH.

Para los que la conocen, Aura Lolita es una autoridad maya que se ha ganado el respeto del movimiento de resistencia indígena.

“Es una mujer con mucha energía, con muchas iniciativas, con un carisma que pocos líderes tienen y por eso ella se ha ganado el respeto”, declaró a la AFP Udiel Miranda, dirigente del Consejo de Pueblos de Occidente (CPO), organización que aglutina al grupo de Chávez.

De acuerdo con Miranda, la nominación de su compañera al galardón europeo refleja ante la comunidad internacional que Guatemala ha incumplido con la protección de los derechos colectivos del pueblo maya, con la persecución de los líderes.

“Parte de la estrategia de neutralizar el movimiento es neutralizando a sus dirigentes. Hay varios casos montados contra ella con el propósito de silenciar el movimiento y la oposición a la explotación de los recurso naturales”, agregó.

Durante el conflicto armado interno, Chávez integró la insurgencia en su natal Quiché, ante la represión militar de la época.

La guerra de 36 años dejó 200.000 muertos y desaparecidos, la mayoría en comunidades indígenas a manos de las fuerzas de seguridad del Estado, según concluyó en 1999 la Comisión de Esclarecimiento Histórico, auspiciada por la ONU.

“Sueño que un día se retire el ejército militar de Quiché, que ha torturado, masacrado, asesinado, desaparecido, violado sexualmente a las mujeres”, expresó la dirigente maya.

Las poblaciones indígenas, muchas de ellas sumidas en altos niveles de pobreza, representan 40% de los 16 millones de guatemaltecos según datos oficiales, aunque dirigentes nativos señalan que sobrepasan el 60%.

EL PERIÓDICO