Esta es la historia de Vania Vargas, autora y periodista que estará en el Festival Internacional de Poesía de Quetzaltenango (FIPQ) 2017.

Por María José Longo / QuetzaltenangoVania Vargas, nacida en Quetzaltenango, es una de las poetisas más representativas del país (Foto Prensa Libre: cortesía).Vania Vargas, nacida en Quetzaltenango, es una de las poetisas más representativas del país (Foto Prensa Libre: cortesía).

Vania Vargas es una de las autoras que participará en el Festival Internacional de Poesía de Quetzaltenango (FIPQ), el cual se celebrará la próxima semana.

Vargas (Quetzaltenango, 1978) es escritora, poeta y  periodista. Ha escrito siete libros, incluyendo historias para niños:  su talento es versátil. Al papel traslada ideas cotidianas, de la vida, de la muerte y del enfrentamiento con la cruda realidad.

Migró de Quetzaltenango a la capital hace 15 años con el sueño de estudiar Literatura, aunque su pasión por las letras comenzó desde niña.

“Siempre hubo libros en mi casa y siempre me llamaron la atención”, recuerda la autora. Cuando era adolescente, su madre se enteró de que celebrarían en Chimaltenango los Juegos Florales Nacionales de Nivel Medio y envió una muestra de su trabajo. Para su sorpresa, fue ganadora, hazaña que repitió en otras cuatro ediciones.

Después de ver en el 1989 la película La sociedad de los poetas muertos decidió que estudiaría Literatura y sería una maestra. Ante la negativa  por parte de su familia, Vargas decidió estudiar Ciencias de la Comunicación, y trabajó en un periódico quetzalteco.

Sus libros

  • Cuentos infantiles, 2010
  • Quizás ese día tampoco sea hoy, 2010
  • Los habitantes del aire, 2010
  • Señas particulares y cicatrices, 2015
  • Después del fin, 2016

“Para mí el periodismo significó muchísimo,  le debo demasiado. Me dio la posibilidad de ver la realidad del país y principalmente de Quetzaltenango. Me hizo ver que allá afuera todo está lleno de historias serias y contar todo eso, en el fondo, quizá puede generar algún cambio… La literatura en Guatemala está ahí en el entorno”, opina.

Vulnerable

Después de viajar a la capital, Vargas también trabajó como correctora y editora de estilo. Actualmente labora en la Editorial Cultura del Ministerio de Cultura y Deportes.

“Empecé a escribir en Quetzaltenango, pero mis libros surgieron en la capital, porque este es un lugar horrible en el que uno se mantiene con una vulnerabilidad tremenda. Uno se pregunta qué diablos está haciendo aquí. A la calle sale mucha  gente que no vuelve. El ejercicio lo empecé en Xela pero todo esto me sacudió las emociones. Estar lejos de la familia,  estar en un ciudad fea pero que es la única posibilidad que uno tiene para poder desarrollarse en su carrera o en lo que gusta… Eso despierta miedos, preguntas, etc”, opina.

Por casualidad

Vania Vargas supo desde niña que lo suyo era escribir, y desde entonces se ha dedicado a plasmar ideas e historias cotidianas en el papel. Ha publicado siete libros (Foto Prensa Libre: cortesía).
Vania Vargas supo desde niña que lo suyo era escribir, y desde entonces se ha dedicado a plasmar ideas e historias cotidianas en el papel. Ha publicado siete libros (Foto Prensa Libre: cortesía).

Para Vargas  es difícil seleccionar un libro como su preferido. “Es como responder a qué hijo quieres más; es muy difícil. Todos han tenido un proceso especial y diferente y me han dado experiencias diferentes”, dice.

Los habitantes del aire, un libro  que no fue escrito con el público infantil en mente, se convirtió por casualidad en una historia para los pequeños. La autora relata que, su hermana, que tiene hijos, le dijo cuando lo leyó:  “Vos, esto  es para niños”. Vargas le pidió entonces ayuda a un editor especializado en este tipo de literatura, quien le dio la razón a su hermana. Finalmente, el material tuvo buena aceptación entre el público infantil.

Los retos

Además de  participar en agosto en el FIPQ con más de 40 poetas nacionales e internacionales, Vargas tiene un libro inédito que “está haciendo cola en editoriales”, comenta.

La autora reconoce que ser escritora en Guatemala es muy difícil. “Es una lucha, porque aún se sigue creyendo que escribir o que el periodismo es un hobbie y no un trabajo, pero  la necedad me ha traído hasta aquí”, dice.

PRENSA LIBRE

 

Si te gustó lo que acabas de leer, recuerda que puedes seguir nuestras últimas publicaciones por Facebook y Twitter comparte con tus amigos nuestras noticias también

SIN COMENTARIOS